El Mesias Preparado (II)

Desde Moisés hasta David
(hasta 1725 – 1040 a.C.)

Misión de Moisés

¿Qué momento eligió Dios para libertar a su pueblo de la servidumbre de Egipto? Dios eligió el momento en que ese pueblo se inclinaba a la idolatría, y en que su existencia se veía amenazada por la orden de Faraón de arrojar al Nilo a todos los niños varones.

¿De qué familia era el libertador escogido por Dios? De una familia de la tribu de Levi, particularmente fiel a la fe de sus antepasados. “Por la fe Moisés, cuando nació, fue ocultado por sus padres, tres meses, porque vieron tan gracioso niño, y no temieron el edicto del rey” (Hebr., 11, 23).

¿Qué virtud distinguió a Moisés desde su juventud? Una fe, ardiente, ya que prefería sufrir con el pueblo de Dios a vivir en la corte del rey y gozar de sus favores. “Por la fe Moisés, siendo ya grande, renunció a la calidad de hijo de la hija de Faraón, escogido antes ser afligido con el pueblo de Dios, que gozar de las delicias pasajeras del pecado, juzgando que el oprobio de Jesucristo era un tesoro más grande que todas las riquezas de Egipto, porque fijaba su vista en la recompensa” (Hebr., XI, 24-26).

¿Dónde recibió Moisés la misión de libertar al pueblo de Dios? Al pie del monte Horeb, en el país de Madián, donde se había refugiado después de haber dado muerte a un egipcio que maltrataba a un hebreo.

¿Cómo recibió su misión? Mientras estaba apacentando los rebaños de su suegro Jetró, oyó salir, de en medio de una zarza que ardía, una voz que le dijo: “Te enviaré al Faraón para que saques de Egipto a mi pueblo, a los hijos de Israel” (Ex., III, 10).

¿Qué respondió Moisés? Moisés respondió al Señor:  “No me creerán, ni oirán mi voz, sino que dirán: No se te ha aparecido el Señor” (Ex., IV, 1).

¿Cómo le confirmó Dios en la verdad de lo que le decía? Obrando en su presencia varios prodigios, e invistiéndole al mismo tiempo su poder.

¿Cuáles fueron los designios de Dios en la misión que confió a Moisés? 1º Libertar a su pueblo de la servidumbre de Egipto; 2º Conservarle, formarle y constituirle en cuerpo de nación, a fin de confiarle el sagrado depósito de las verdades reveladas.

¿De qué medios se valió la Providencia para conseguir estos resultados? De medios extraordinarios y de milagros continuos; pues el pueblo hebreo era carnal y grosero, duro de cerviz (Hech., VII, 51), y muy inclinado a imitar a las naciones idólatras que lo rodeaban.

¿Por qué fueron necesarios los milagros para librar al pueblo hebreo de la servidumbre de Egipto? 1º Para vencer la dureza de los Faraones, que tenían el mayor interés en conservar a ese pueblo en la esclavitud, aunque impedían por medio de despiadadas medidas su excesiva multiplicación. 2º Para acreditar a los ojos de los hebreos la misión de Moisés y Aarón, que se presentaban a ellos como libertadores.

¿Por medio de qué milagros libró Dios a su pueblo de la servidumbre? Por las diez plagas, de Egipto y el paso mar Rojo. 

Los Hebreos en el desierto 

¿De qué milagros se valió Dios para mantener y conservar a su pueblo en el desierto? 1º Envió maná que caía del cielo todas las mañanas, menos el Sábado, y con él alimentó al pueblo por espacio de cuarenta años; 2º hizo manar de la peña de Horeb torrentes de agua viva; 3º hizo que se conservaran los vestidos del pueblo mientras habitó en el desierto; 4º otorgó a Josué una victoria milagrosa sobre los Amalecitas, mientras Moisés oraba en el monte; 5º reguló todos sus movimientos por medio de una nube que les daba la sombra durante el día y los alumbraba durante la noche.

¿Correspondieron los israelitas a tantos beneficios? No: antes bien irritaron varias veces al Señor con idolatrías, murmuraciones y rebeldía, y el Señor les impuso castigos tremendos.

¿Cómo castigó Dios a los culpables? Hubo cuatro clases principales de culpables: los murmuradores, los rebeldes, los idólatras y los impúdicos. 1º Gran número de los murmuradores perecieron por el fuego, por la peste o mordidos por serpientes venenosas cuyas picaduras quemaban como fuego; los demás, de edad de veinte años para arriba, fueron condenados a morir en el desierto, sin ver la Tierra prometida. Sólo Josué y Caleb quedaron exceptuados por no haber murmurado. 2° A los rebeldes Coré, Datán y Abirón con sus mujeres e hijos se los tragó vivos la tierra que se abrió debajo de sus llantas, y sus partidarios, en número de doscientos cincuenta, fueron devorados por el fuego del cielo. 3° Los idólatras adoradores del becerro de oro, perecieron a filo de espada en número de unos veintitrés mil, y de los demás tomó Dios venganza de un modo no menos severo. 4° Los impúdicos, en número de veinticuatro mil, perecieron víctimas de los pérfidos consejos que Balaán había dado a Balac, rey de los moabitas.

¿Cuál fue el acontecimiento principal por medio del cual Dios formó y constituyó su pueblo? La promulgación de la Ley en el monte Sinaí. Dios lo hizo con aparato terrible en medio de relámpagos y truenos, pues era una ley de temor.  

La ley mosaica 

¿Cómo se llama la ley que dio Dios a su pueblo por ministerio de Moisés? Llámasele ley escrita, por oposición a la ley natural, que Dios había grabado en el corazón del hombre.

¿Por qué dio el Señor esta ley por escrito? Porque Dios quería traer a sí mas eficazmente al pueblo judío por este medio sensible, y preservarle mejor de los peligros de la idolatría.

¿Cuántas partes contiene la legislación mosaica? Dos: la primera renueva las creencias primitivas y encierra el decálogo; es perpetua, universal y común a la religión patriarcal, a la mosaica y a la cristiana. La segunda, religiosa y social a la vez era temporal, local y peculiar de los israelitas.  

LEGISLACIÓN RELIGIOSA

¿Cuál era el objeto de la legislación religiosa? El culto de Dios. Sus prescripciones eran de tres clases, referentes: 1º al santuario y a sus ministros; 2º a los sacrificios, al sábado y a las fiestas; 3° a ciertos actos religiosos personales.

El santuario 

¿Cuál era el santuario de los hebreos antes de la construcción del templo? El Tabernáculo, o tienda portátil. Era único a fin de manifestar la unidad de Dios. Dividíase en dos partes llamadas respectivamente Santa y Sanctasanctórum. En el Santa hallábanse colocados el altar de los perfumes, el candelabro de siete brazos y la mesa de los doce panes de la proposición. En el Sanctasanctorum estaba el arca de la alianza. Delante del Tabernáculo estaba el atrio, especie de patio cercado, en el cual se ofrecían los sacrificios y se reunía el pueblo. En el atrio se hallaba el altar de los holocaustos, cerca del cual estaba el mar de bronce, que era un depósito de agua para uso de los sacerdotes.

¿Qué era el arca de la alianza? Un cofre de madera preciosa, cubierto por dentro y por fuera con láminas de oro. Rodeaba la parte superior una especie de corona de oro. En los cuatro ángulos había otros tantos anillos de oro por los que pasaban varas para poderla transportar con mayor facilidad de un campamento a otro. Dos querubines de oro, colocados frente a frente uno de otro, a los dos extremos de la cubierta, llamada propiciatorio a, la cubrían con sus alas desplegadas. El propiciatorio era como el trono en que residía la majestad de Dios, desde donde daba sus oráculos al sumo sacerdote cuando éste le consultaba. El arca misma era una señal sensible de su presencia en medio de su pueblo.

(El arca de la alianza fue construida al pie del monte Sinaí hacia el año 2514, de la creación del mundo, y acompañó a los hebreos en el desierto durante cuarenta años. Después del paso del Jordán, estuvo colocada sucesiva­mente en Gálgala durante siete años, y en Silo durante ciento veinte. Los filisteos la tomaron en Azec y la trasladaron al templo de Dagón en Azot donde estuvo siete meses. Los castigos que Dios infligió a ese pueblo infiel le obligaron a llevar el arca a Betsamés en donde fueron heridos de muerte gran número de hombres por haberla mirado por curiosidad. Desde Betsamés fue trasladada a casa de Abinadab en Cariatiarín, en donde quedó por espacio de setenta años. David la hizo depositar en casa de Obededón, y más tarde la mandó colocar en su palacio del monte Sión en el que estuvo hasta que cuarenta años después, Salomón la hizo transportar solemnemente al santuario del templo que acababa de edificar. En el templo permaneció unos cuatrocientos años, es decir, hasta el sitio de Jerusalén por Nabucodonosor. Para sustraerla a las profanaciones de los caldeos, Jeremías la ocultó en un subterráneo, después la trasladó a una caverna del monte Nebo, célebre por la sepultura de Moisés, y cerró la entrada. Desde esta época la historia no vuelve a mencionar el arca de la alianza.)

¿Por qué el arca de la alianza se llamaba así? Porque contenía las dos tablas de piedra sobre las que esta­ban escritos los preceptos del Decálogo, el cual era el compendio de las condiciones de la alianza de Dios con su pueblo. En ella se hallaba también un vaso de maná del desierto y la vara de Aarón, instrumento de prodigios.  ^

Los ministros del culto

¿A qué tribu fueron confiadas las funciones del culto? Ala tribu de Leví. Esta tribu no tuvo territorio particular en la división de la Tierra prometida, para que pudiese vacar más libremente al servicio de Dios; sólo recibió cuarenta y ocho ciudades esparcidas entre las diversas tribus, para habitar en ellas. Sus medios de subsistencia consistían en el diezmo que todos los israelitas estaban obligados a pagar cada año; los levitas, a su vez, pagaban la décima parte de los diezmos para el sostenimiento de los sacerdotes.

¿Cómo se dividían los ministros del culto? En sacerdotes y levitas. Los sacerdotes tenían por misión ofrecer sacrificios, y los levitas eran los ministros de los sacerdotes.

¿A qué familia de la tribu de Leví pertenecían los sacerdotes? A la de Aarón. El cabeza de la familia era el sumo sacerdote, y sus hijos, los sacerdotes.

¿Qué prerrogativas tenía el sumo sacerdote? Al sumo sacerdote pertenecía la administración general del culto; sólo él podía entrar una vez al año en el Sanctasanctórum; presidía las fiestas solemnes revestido de magníficos ornamentos; era el árbitro de los negocios importantes referentes a la religión.

¿Cuáles eran los ornamentos del sumo sacerdote? La túnica de lino, el cíngulo, la túnica de jacinto, con franja de la cual pendían campanillas para avisar su llegada; el efod con dos ónices en cada uno de los cuales se leían seis de los nombres de las doce tribus de Israel; el racional, o pectoral, tela cuadrada adornada con doce piedras preciosas en las que estaban escritos los nombres de las doce tribus y las palabras luz perfección; y finalmente, la tiara de lino con una lámina de oro que caía sobre la frente, y sobre la cual había el siguiente escrito: La santidad es del Señor.  

Los sacrificios 

¿Qué es sacrificio? Es la ofrenda de una cosa hecha a Dios por el ministro legitimo, quien, por medio de un rito simbólico, la altera o la destruye en su honor, para reconocer su soberano dominio, darle gracias por sus beneficios, pedirle favores y perdón de los pecados.

¿Cuántas clases de sacrificios había? Dos principales: los sacrificios cruentos y los incruentos.

¿En qué consistían los sacrificios cruentos? Los sacrificios cruentos consistían en la inmolación de ciertos animales.

¿Cuáles eran las funciones de los sacerdotes? Ellos solos tenían el derecho de penetrar en el interior del Santa y de servir en el altar. Tenían a su cargo las ceremonias prescritas para los diferentes sacrificios; quemaban los perfumes en el altar de oro del Sancta por la mañana y por la tarde; cada mañana llenaban de aceite las siete lámparas del candelabro de siete brazos, y cada semana colocaban los panes de proposición sobre la mesa destinada a este efecto. Mantenían el fuego perpetuo en el altar de los holocaustos del atrio; al final de los sacrificios, bendecían al pueblo, y en ciertas épocas solemnes del año tocaban las trompetas. Fuera del tabernáculo juzgaban de la lepra, discernían lo que era puro e impuro, apreciaban los objetos ofrecidos a Dios por voto, etc. Tenían, como el sumo sacerdote, ornamentos particulares para el ejercicio de sus funciones. Cuando los sacerdotes fueron ya en crecido número, se dividieron en veinticuatro clases, con un jefe al frente de cada una, y ejercían por turno sus funciones.

¿Qué empleos desempeñaban los levitas? Eran los guardianes y servidores del santuario. Transportaban el tabernáculo en el desierto. Cuando se edificó el templo, estuvieron encargados de abrirlo y cerrarlo, de limpiarlo, de administrar sus rentas, y de cantar las alabanzas del Señor. No tenían derecho a entrar en el interior del tabernáculo, y estaban subordinados en todo a los sacerdotes.

¿Cuáles eran los únicos animales que se podían ofrecer a Dios? El carnero, el cordero, el macho cabrío, la ternera, la tórtola y la paloma, que debían estar exentos de todo defecto.

¿Cuántas clases de sacrificios cruentos había? Cuatro: el holocausto, el sacrificio por el pecado, el sacrificio por el delito y el sacrificio pacífico.

¿Qué era el holocausto? El holocausto era el sacrificio en que se quemaba enteramente la víctima, excepto la piel, para reconocer el soberano dominio de Dios. Era el acto de adoración, ó latréutico, por excelencia.

¿Qué era el sacrificio por el pecado? Era un sacrificio en el cual se quemaban las partes grasas de la víctima, y todo lo demás pertenecía a los sacerdotes.

¿Qué era el sacrificio por el delito? Era un sacrificio expiatorio como el anterior, pero difería de él en que la víctima sólo podía ser un carnero o un cordero, y en que sólo era ofrecido por particulares para expiación de sus faltas personales.

¿Qué era el sacrificio pacífico? El que se ofrecía en acción de gracias, o para pedir un favor. En el primer caso, le llamaba sacrificio eucarístico  y en el segundo, sacrificio impetratorio. En el sacrificio pacífico se quemaba una parte de la víctima; otra se reservaba para los sacerdotes; y la tercera, para los que ofrecían el sacrificio.

¿En qué consistían los sacrificios incruentos? Los sacrificios incruentos consistían en ofrendas de flor de harina con aceite e incienso, panes sin levadura con aceite, espigas tostadas, y en libaciones de vino.

¿Con qué fin fueron instituidos los sacrificios? Con este triple fin: 1º tributar a Dios el culto exterior que le debían los Israelitas; 2° apartar a este pueblo de la idolatría; y 3° prefigurar el sacrificio por excelencia, es decir, la Redención del género humano por Jesucristo. 

El sábado

¿En qué consistía la celebración del Sábado? Consistía: 1° en la cesación de toda obra servil; 2° en un holo­causto que se ofrecía entre los dos holocaustos diarios de la mañana y de la tarde. Tal vez en ese día se reunía el pueblo para tratar de cosas piadosas; lo que ciertamente se hizo más tarde en las sinagogas, en las cuales se reunía la gente para orar, leer y oír explicar los Libros Sagrados. El Sábado, como los demás días de fiesta, empezaba la víspera por la tarde (de esto traen su origen nuestras primeras Vísperas), y terminaba al ponerse el Sol. Los alimentos y demás cosas necesarias debíanlas preparar el viernes, lo cual ha sido causa de que en el Nuevo Testamento se llamase al sexto día de la semana Parasceve, o preparación.

¿Cómo se celebraba el principio del mes que comenzaba con la luna nueva? El principio del mes se celebraba por medio de un holocausto extraordinario, para protestar contra los politeístas que adoraban la luna nueva, y para santificarle mes que empezaba.

¿Cómo honraban los Judíos el primer día del séptimo mes, que era el principio del año civil? Lo honraban descansando como el sábado.

¿Qué era el año sabático? Era el séptimo año, y se santificaba como el séptimo día, es decir, como el Sábado. Debíase dejar descansar la tierra y no sembrarla, y lo que producía por sí misma dejarlo para los pobres. Se suspendía el pago de las deudas. Los esclavos recobraban su libertad el séptimo año de servidumbre.

¿Y el año jubilar? Era el año que ocurría al cabo de siete veces siete años, o sea el año quincuagésimo. Durante él, se observaban todas las prescripciones del año sabático; además se perdonaban completamente las deudas, y los bienes enajenados se devolvían a sus antiguos dueños.  ^ 

Las fiestas 

¿Cuáles eran las principales fiestas del año? Las principales fiestas de los israelitas eran cuatro, a saber: la de Pascua, la de Pentecostés, la de los Tabernáculo y la de la Expiación de los pecados.

¿Qué conmemoraba la fiesta de Pascua? La fiesta de Pascua conmemoraba la libertad de los Hebreos después del paso del Ángel exterminador que mató a todos los primogénitos de los Egipcios. Llamábanla también fiesta de los Ázimos, porque durante ella, se comía el pan sin levadura. La Pascua se celebraba el día catorce de la luna de Nisán, que corresponde, poco más o menos, al mes de Marzo; y duraba siete días, aunque sólo el primero y el último eran de descanso obligatorio. El día primero cada familia inmolaba y comía el cordero pascual.

¿Qué conmemoraba la fiesta de Pentecostés? La fiesta de: Pentecostés fue instituida en memoria de la ley promulgada en el monte Sinaí, y para recordar a los Israelitas el soberano dominio del Señor sobre su país y sus obras. Se llamaba también fiesta de las Semanas, por celebrarse siete semanas después de Pascua; fiesta de la Recolección o de las Primicias, porque entonces se ofrecían las primicias de las cosechas.

¿Qué era la fiesta de los Tabernáculos? La fiesta de los Tabernáculos, o de las Tiendas, era como la fiesta de las vendimias, en que se daban gracias a Dios por la cosecha del grano y de la uva. Se llamaba así porque los Israelitas la celebraban en otoño debajo de tiendas de follaje, en memoria de la permanencia en el desierto; duraba ocho días, el primero y el último de los cuales debían ser de descanso.

¿En qué consistía la fiesta de la Expiación? La fiesta de la Expiación se celebraba cinco días antes de la de los Tabernáculos. Era el día de gran ayuno que duraba de tarde a tarde. El sumo sacerdote oficiaba solo en esta solemnidad y ofrecía por él y por los sacerdotes un ternero por el pecado y un carnero en holocausto; dos machos de cabrío por los pecados del pueblo, y un carnero para holocausto. Uno de los machos era el emisario, que echaban al desierto (Levit., XVI, 3-34), cargado con las iniquidades del pueblo. El día de la Expiación, era cuando el sumo sacerdote penetraba en el Sanctasanctórum precedido de la sangre de las víctimas.  ^ 

Prescripciones religiosas particulares 

¿Qué otras prescripciones religiosas contenía la ley mosaica? La ley mosaica contenía otras prescripciones que se referían a la circuncisión, al ofrecimiento de los primogénitos, a la prohibición de ciertos alimentos, a la purificación de las impurezas legales, a la emisión de los votos y a la prestación del juramento.

¿Cuál de estas prescripciones religiosas era la principal? La circuncisión, que todo niño varón debía recibir al octavo día de su nacimiento. La circuncisión era la señal de la alianza de Dios con su pueblo, símbolo de la purificación del corazón, y según la opinión de algunos, una especie de sacramento que perdonaba el pecado original, en virtud de los méritos futuros del Redentor. Hizo con ella alianza sellada con la circuncisión” (Hech., VII, 8).

¿Estaban obligados los Israelitas a ofrecer a Dios los primogénitos del hombre y de los animales? Sí: para reconocer el soberano dominio de Dios sobre toda criatura. Los animales eran inmolados, y los niños primogénitos, presentados cuarenta días después de su nacimiento, se rescataban por medio de una ofrenda en dinero y la oblación de una víctima. “Me darás el primogénito de tus hijos. E igualmente harás de tus bueyes y ovejas” (Éxodo XXII, 29-30).

¿Qué alimentos tenían prohibidos los Hebreos? La grasa, la carne de animales impuros, entre otros del cerdo, así como también la carne de animales muertos de enfermedad o por accidente. Razones higiénicas y simbólicas eran motivo de estas prohibiciones. “No queráis contaminar vuestras almas, ni toquéis alguna de estas porque no quedéis inmundos” (Levit., XI, 43).

¿Les estaba prescrito el ayuno a los Israelitas? Sólo el día de la fiesta de la Expiación; pero los Israelitas ayunaban voluntariamente en ciertas circunstancias. “Ayunaba y oraba en la presencia del Dios del cielo” (I Esdras I, 4).

¿Qué se entendía por impurezas legales? Las que provenían de faltas o de accidentes naturales que privaban a los Hebreos de las relaciones religiosas y civiles con sus hermanos, hasta que se hubiesen purificado por una ablución o por la oblación de un sacrificio. Estas prescripciones tenían por fin principal la conservación de la pureza del corazón.

¿Cuántas clases de votos autorizaba la ley? La ley autorizaba dos clases de votos: 1° los votos positivos, que consistían en ofrecer a Dios un animal o una persona, y que en muchos casos, podían ser redimidos; 2° los votos negativos por los cuales el que los hacía se comprometía a abstenerse de cosas permitidas; por ejemplo, el voto de los nazarenos, que consistía en prometer no comer ni beber nada de lo que proviene de la vid, y en dejarse crecer la cabellera. “Yo soy el Dios de Betel… en donde me hiciste un voto” (Gen., XXXI, 13) – “Si hiciste algún voto Dios, no tardes en cumplirloporque le desagrada la pro­mesa infiel” (Ecles., V, 3).

¿Autorizaba la ley también el juramento? Autorizaba el juramento que tiene por objeto confirmar la verdad o sancionar una promesa, pero prohibía severamente el perjurio. “El hombre que mucho jura, lleno será de maldad…, y si engañare, su pecado sobre él mismo será” (Ecli., XXIII, 12-13). ^  

LEGISLACIÓN SOCIAL

¿Cuál era el fin de la legislación social? Constituir al pueblo judío en cuerpo de nación.

¿Qué contenía esa legislación? Contenía el derecho político, civil, militar y penal.

Derecho político 

¿Cómo estaba dividido el pueblo hebreo? Estaba dividido en tribus, familias y casas.

¿Quién era el jefe supremo de la nación? El mismo Dios. Los jueces, y posteriormente los reyes, eran los escogidos por Él y debían gobernar conforme a sus órdenes. Él era el único Señor: la tierra le pertenecía; el único acreedor: Él remitía las deudas cada cincuenta años. Disponía de todo de una manera absoluta, mandando a la par a los cuerpos y a las conciencias.

¿Cómo se llama esta forma de gobierno? Teocracia, o gobierno de Dios.

¿Había distinciones entre los Hebreos? No había más que las que provenían del derecho de primogenitura. En lo demás, todos los ciudadanos eran iguales ante Dios y ante la ley.

¿Qué derechos confería el derecho de primogenitura? Los de cabeza de familia o de tribu. 

Derecho civil 

¿Cómo se administraba la justicia? Los casos de litigio se juzgaban a las puertas de la ciudad por jueces determinados; los casos graves o difíciles podían denunciarse ante los sacerdotes.

 La familia 

¿Qué derechos tenia el padre sobre sus hijos? Tenía derechos muy amplios; pero no el de vida y muerte sobre sus hijos, como en las naciones paganas.

¿Cuáles eran los deberes de los padres para con sus hijos? Debían darles instrucción religiosa, esto es, enseñarles el temor de Dios, darles a conocer los preceptos de la ley y enseñarles todas las maravillas que el Señor había obrado en favor de su pueblo. “Y estas palabras, que te mando yo hoy, estarán en tu corazón y las contarás a tus hijos” (Deut., VI, 6, 7) –  “Enseñad a vuestros hijos a meditarlas” (Deut., XI, 19).

¿Cuándo cesaba la patria potestad? Para las hijas terminaba en el acto de su matrimonio; para los hijos duraba hasta la muerte del padre.

¿Cómo se repartía la herencia? Este reparto no se hacía hasta la muerte del padre. Al primogénito correspondía parte doble; las hijas no recibían nada, a no ser que no tuviesen hermanos. A falta de herederos directos, la sucesión pasaba a los parientes colaterales más cercanos.

¿Qué prescripciones relativas al matrimonio contenía la ley? Prohibía el matrimonio entre parientes cercanos; lo toleraba con las extranjeras, con tal que no fuesen cananeas; pero des­pués de la cautividad, sólo fue permitido desposarse con hebreas. La viuda sin hijos volvía a su familia; estaba protegida por la ley. Se permitía el matrimonio entre tribus, excepto cuando la hija era heredera de los bienes de su padre; caso en el que estaba obligada a tomar esposo en su propia tribu. Cuando una mujer quedaba viuda sin hijos, su cuñado podía casarse con ella, y el primer hijo que tenía era tenido por hijo del difunto: en esto consistía la ley del levirato (Deut., XI, 19). (Deut., XI, 19).

 El prójimo 

¿Por qué no permitía la ley el trato con los cananeos? Por el peligro de perversión que ese pueblo hubiera hecho correr a los Israelitas. “No harás alianza con ellas (las naciones cananeas)” (Deut., VII, 2).

¿Cómo debían ser tratados los viajeros y los extranjeros? Como los habitante del mismo país. “Mas esté entre vosotros (el extranjero), como el natural de la tierra…, porque vosotros fuisteis también extranjeros en la tierra de Egipto” (Levit., XIX, 34).

¿Cuántas clases de esclavos distinguía la ley mosaica? Dos clases: 1ª a los esclavos hebreos, más bien siervos que esclavos propiamente tales, que volvían a ser libres, si querían, al cabo de seis años, o a más tardar en el año jubilar; 2ª los extranjeros, que llegaban a ser esclavos por compra, por herencia o como prisioneros de guerra; disfrutaban de ciertos derechos y estaba prohibido tratarlos con dureza.

¿Qué mandaba la ley en lo concerniente a los pebres y extranjeros? Obligaba al dueño de un campo a dejar algo para el pobre y el extranjero cuando se hacía la recolección y la vendimia; lo que la tierra producía espontáneamente el año sabático a ellos pertenecía tenían además alguna participación en los diezmos. “No quieras despreciar al hombre justo pobre” (Ecli., X, 26).

 La propiedad 

¿Qué prescribía la ley tocante a la propiedad y a lo que a ella se refiere? La propiedad debía ser respetada. El que había causado algún perjuicio a su prójimo estaba obligado a reparado. Era un deber buscar al dueño de un objeto perdido. El depósito era considerado como cosa sagrada. El que alquilaba jornaleros estaba obligado a pagarles el jornal antes de la puesta del Sol. El préstamo era una limosna; no se permitía percibir interés alguno de los que fuesen israelitas. Estaba prohibido tomar como garantía objetos de primera necesidad. El deudor insolvente, a quien se habían embargado los bienes, volvía a posesionarse de ellos, a más tardar, en el año jubilar. No toques los términos de los pequeñuelos, ni entres en el campo de los huérfanos: porque fuerte es el pariente de ellos, y Él  juzgará la causa de ellos contra ti” (Prov., XXIII, 10, 11). 

Derecho militar

¿Qué prescribía la ley tocante a la guerra? El jefe militar no debía recibir en las filas del ejército sino a voluntarios libres y valerosos. Antes del combate debíase ofrecer la paz al enemigo; si la aceptaba, se le consideraba sólo como tributario; si no la aceptaba, podíase pasar a filo de espada a los guerreros, pero había que respetar a las mujeres, a los niños, a los ancianos y los rebaños. El soldado debía purificarse antes de dar la mano a un hermano y a un amigo. Todo el código militar tendía a inspirar horror a la sangre. ^

 Derecho penal 

¿Por qué consideraba la ley mosaica todos los crímenes como pecados contra Dios? Porque  Dios era el Soberano y el Legislador de la nación y además, porque todo crimen es una ofensa hecha a Dios.

¿Qué crímenes castigaba la ley? 1° Los crímenes contra Dios: la idolatría, reputada el mayor de los crímenes, la blasfemia y la violación del Sábado. 2º Los crímenes contra el prójimo: el homicidio, los golpes y las heridas, la rebelión contra la autoridad paterna; las faltas contra las buenas costumbres; la difamación y el falso testimonio. Los crímenes contra Dios, el homicidio y el adulterio eran castigados con pena de muerta.

¿Qué penas se imponían? 1° La pena de muerte por lapidación, la espada, y a veces por el fuego; 2° los castigos corporales que consistían en la flagelación (treinta y nueve azotes) o en la mutilación; el que había mutilado voluntariamente a su prójimo, perdía el mismo miembro, a menos que se rescatase; 3° la multa proporcionada al perjuicio causado; 4º la prisión, que sólo estuvo en uso en tiempo de los reyes, como medio de corrección y castigo. 

 Excelencia de la ley mosaica

¿Qué hay que admirar en la ley mosaica? En la legislación religiosa deben admirarse la sublimidad de los dogmas, la pureza de la moral y la santidad del culto. En la legislación política, civil, militar y penal deben admirarse la sabiduría, suavidad y equidad de las leyes, y su perfecta conveniencia con los tiempos, lugares, clima, inclinaciones y necesidades del pueblo para el que habían sido hechas.

¿En qué supera la legislación mosaica a la de los demás pueblos de la antigüedad? En que en ella vemos la familia fuertemente constituida; la protección concedida a la mujer y al niño; la ambición de la autoridad política contenida por la autoridad espiritual; la igualdad civil, que excluye la distinción entre patricios y plebeyos; el equilibrio de la propiedad, establecido por la prohibición de enajenar definitivamente los bienes, y por la condonación de las deudas cada cincuenta años; la prohibición del pillaje y de las matanzas inútiles durante las guerras; el mandato absoluto de conservar las leyes sin cambiar nada en ellas; de suerte que, salvo ligeras adiciones introducidas en el transcurso del tiempo, el código hebreo rigió al pueblo israelita durante catorce siglos.

¿Puédese explicar humanamente esta legislación? No: pues Moisés, que vivía en medio de las tinieblas de la idolatría, no hubiera podido crear de una vez, sin divina inspiración, tan maravilloso conjunto de instituciones.

Entre las observancias que Moisés impuso a los Hebreos, ¿no había muchas superfluas? No: en aquel entonces eran necesarias para separar al pueblo de Dios de los demás pueblos, y servían como de barrera a la idolatría.

¿Cuál era el fin de la ley mosaica? Preparar las vías a una ley más perfecta, menos cargada de ceremonias y más fecunda en virtudes. “El fin de la ley de Cristo” (Rom., X, 4).  ^ 

Virtudes y gloria de Moisés

¿Por qué llama la Sagrada Escritura a Moisés siervo de Dios? Porque le fue siempre fiel y lo sirvió con mansedumbre, sencillez, humildad y desinterés.

¿Qué elogio hace la Sagrada Escritura de Moisés? Ensalza su sabiduría y su poder, lo considera como un caudillo con quien nadie puede compararse y cuya memoria se bendice. “Moisés llegó a ser varón poderoso tanto en palabras como en obras” (Hech., VII, 22) –  “Moisés amado de Dios y de los hombres, cuya memoria está en bendición. Le hizo semejante a los santos en la gloria. Le dio preceptos cara a cara, y ley de vida y de doctrina; para que enseñase a Jacob su testamento y sus juicios a Israel” (Ecli., XLV, 1, 2, 6) –  De allí adelante no se levantó en Israel un profeta como Moisés, con quien el Señor conversase cara a cara, ni que hiciese todos aquellos milagros y portentos que obró cuando le envió el Señor a tierra de Egipto” (Deut., XXXIV, 10, 11).

¿Por qué no entró Moisés en la Tierra prometida? En expiación de la falta de desconfianza que cometió al herir por segunda vez la roca de Cades para proporcionar agua a los Hebreos.

¿Qué quería Dios dar a entender disponiendo que su profeta muriera a la vista de la Tierra prometida? Que la ley escrita sólo conducía a su pueblo a la puerta de su heredad, y que Josué, o Jesús, era quien debía introducido en la verdadera Tierra santa.

¿Cuál es la principal gloria de Moisés? La de haber recibido de Dios mismo la promesa explícita del Redentor, haber sido una de sus figuras más salientes, y haber preparado, por medio de instituciones religiosas y sociales admirables, la ley de gracia traída al mundo por Jesucristo. 

Josué 

¿Cómo introdujo Dios a su pueblo en la tierra de Canaán? Por medio de milagros no menos admirables que los que obró para sacarlo de Egipto.

¿Qué milagros son esos? 1º El Jordán suspendió su curso, dejando paso libre al pueblo; 2º los muros de Jericó, que defendía toda la tierra de Canaán, cayeron por sí solos; 3º el Sol se detuvo por mandato de Josué, en la batalla de Maceda, para que pudiese llevar a cabo la completa derrota del enemigo. Al cabo de siete años, por la protección divina, más bien que por el valor de sus tropas, se apoderó Josué de la mayor parte de la Tierra prometida.

¿Qué suerte cupo a los pueblos cananeos sobre quienes Dios había echado su maldición? Parte de ellos perecieron en las batallas; otros se quedaron en el país, y los demás, expulsados del territorio, fueron a establecerse en África. “Y cuando (esas naciones) te las entregare el Señor Dios tuyo, las pasarás a cuchillo sin dejar uno solo” (Deut., VII, 2).

¿Cómo sirvieron esos pueblos a los designios de Dios? Haciendo brillar: 1º la paciencia de Dios que los perdonó durante mucho tiempo; 2º su profunda sabiduría, y la maravillosa protección dispensada a su pueblo, puesto a prueba en Egipto y en el desierto, e introducido en la Tierra prometida mediante prodigios inauditos; 3° su justicia; que dispuso expiaran por fin los cananeos sus crímenes abominables.

¿Cuál fue la misión de la tribu de Judá en la conquista del país de Canaán? Dios quiso que esta tribu, que se había distinguido más que las otras por su número, valor y dignidad, fuese al frente de ellas por lo cual declaró que había entregado el país en manos de Judá.

¿Qué parte tocó a esta tribu en el reparto de la Tierra prometida? El país de los Jebuseos, cuya capital era Jebús o Jerusalén, destinada a ser la ciudad santa y lugar principal de la religión.

¿Qué hizo Josué antes de morir? Congregó a los Israelitas y renovó solemnemente la alianza de la nación con Dios, prediciéndoles, como Moisés lo había hecho, que si eran fieles a la ley de Dios, el Señor los bendeciría, vencerían a sus enemigos y disfrutarían de gran prosperidad; pero que si, por el contrario, se hacían prevaricadores, Dios les maldeciría, se verían oprimidos por los otros pueblos y agobiados de calamidades (Deut XXX; Josué XXIII).  

Los jueces 

¿Fueron fieles los Israelitas a la ley de Dios? Lo fueron mientras vivieron los ancianos que habían sido testigos de los milagros obrados por Dios en su favor, mas después incurrieron repetidas veces en la idolatría.

¿Cómo los trató el Señor? Reduciéndolos a servidumbre cada vez que cayeron en la idolatría, y devolviéndoles la libertad siempre que se arrepintieron.

¿Cómo se llamaban los libertadores del pueblo de Israel? Llamábanse Jueces. Con todo, no eran magistrados políticos encargados de administrar las doce tribus; y antes de Helí y Samuel, ni siquiera fueron jueces destinados a administrar justicia. Su misión era militar, y consistía en libertar al pueblo de la opresión de sus enemigos.

¿Quiénes fueron los jueces más notables? Gedeón; que derrotó a los Madianitas con solos trescientos hombres; Jefté, que triunfó de los Amonitas y se hizo tristemente célebre por su voto temerario; Sansón, que dotado de fuerza prodigiosa fue el terror de los Filisteos; Heli, cuya debilidad en la corrección de sus hijos fue castigada con una muerte trágica y con la pérdida del Arca que cayó en poder de los Filisteos; Samuel, que desterró la idolatría de todas las tribus, hizo reinar en ellas la paz y fue modelo constante de piedad y fidelidad.

¿A quién debió Samuel tan preciosas virtudes? Después de Dios, a su madre Ana que lo había obtenido por sus oraciones y consagrado al Señor desde su más tierna infancia.

¿Qué sentimientos produjo este favor en el corazón de Ana? Los de un vivo reconocimiento hacia Dios, expresados en un cántico sublime, en el cual se designa por vez primera al Mesías con el nombre de Cristo. “El Señor juzgará los términos de la tierra, y dará el imperio a su rey, y ensalzará el poder de su Cristo” (Reyes II, 10).

¿Qué otro señalado servicio hizo Samuel a su pueblo? El establecimiento de las escuelas de profetas.

¿Qué eran esas escuelas de profetas? Eran instituciones regulares de instrucción religiosa, cuyos miembros, reunidos en comunidad gobernada por un superior llamado. Padre o Maestro, se dedicaban a alabar a Dios y a estudiar la ley. Eran llamados hijos de los profetas, y de entre ellos sacó Dios a quienes hizo órgano de sus voluntades. 

Rut 

¿Qué interés referente al Mesías ofrece el tierno episodio de Rut? Rut era Moabita y vivía en tiempo de los Jueces. Quiso seguir a Belén a su suegra Noemí: “Adondequiera que fueres iré, le dijo, y donde, morares, yo también moraré. Tu pueblo será mi pueblo y tu Dios será mi Dios” (Rut I, 16). Mereció por sus virtudes llegar a ser esposa de Booz, uno de los progenitores de David, y figurar así en la genealogía de Jesucristo, el cual ha querido mostrar, con descender de una extranjera, que no sólo es el Salvador de los Judíos, sino de todos los pueblos de la tierra.  

Los reyes – Saúl 

¿Por qué régimen se gobernaban los Hebreos antes de la fundación de la monarquía? Por el régimen patriarcal. Eran independientes unos de otros; no tenían más jefe ordinario que los cabezas de familia y de tribu, ni otro lazo común que el lazo de la religión.

¿Por qué pidieron rey los Israelitas? Porque Samuel era ya anciano y la conducta de sus hijos irritaba al pueblo; además, los Filisteos habían penetrado hasta el interior del país y oprimían a los Israelitas con su férreo yugo. La necesidad de defenderse contra ellos impulsó a los Israelitas a desear un rey capaz de ponerse’ al frente de los ejércitos y de conducirlos a la guerra.

¿Qué hizo Samuel? Consultó al Señor, quien le ordenó que accediera a los deseos del pueblo. Dios le hizo saber que había elegido a Saúl, de la tribu de Benjamín, por rey de Israel.

¿Se mostró Saúl digno de la elección de Dios? No: pues pronto quiso hacerse independiente del profeta Samuel, que representaba a Dios para con él, y por tanto, sustituir la teocracia por el despotismo oriental.

¿Cómo manifestó Saúl su independencia? Ofreciendo un sacrificio que sólo Samuel debía ofrecer; perdonando la vida, contra la orden expresa de Dios, en una guerra contra los Amalecitas, al rey Agag, y guardando lo mejor de los rebaños y del botín arrebatados al enemigo.

¿Qué le dijo Samuel? Que la obediencia vale más que el sacrificio. “Mejor es la obediencia que las víctimas, y el obedecer, mejor que ofrecer el sebo de los carneros” (Reyes XV, 22).

¿Qué fue de Saúl después que Dios lo hubo rechazado? Saúl, que hasta entonces había sido feliz y vencedor de los ene­migos de Israel, fue presa de frecuentes accesos de profunda melancolía, y vio a los Filisteos levantarse más fuertes y poderosos que nunca. Una negra envidia le impulsó a perseguir a David y a asesinar, por odio a él, a ochenta y cinco sacerdotes. Viéndose dominado por el mal espíritu y abandonado de Dios, recurrió a prácticas supersticiosas: por medio de la pitonisa de Endor, consultó al mismo a quien no había escuchado durante su vida, a Samuel, de quien recibió el oráculo siguiente: “El Señor cortará tu reino de tu mano, y lo dará a tu prójimo David, porque no obedeciste a la voz del Señor… Mañana tú y tus hijos seréis conmigo, y el Señor pondrá también el campamento de Israel en mano de los Filisteos” (Reyes XXVIII, 17-19). Al día siguiente sucumbía en su derrota. David lo lloró largo tiempo, pues no había correspondido a sus injusticias sino con la más admirable magnanimidad.  

 RESUMEN 

Misión de Moisés.- Cuando el pueblo de Israel empezaba a inclinarse a la idolatría, resolvió Dios sacarlo de la esclavitud de Egipto con el fin de conservar el sagrado depósito de la Revelación. Investido Moisés del poder del Señor, hirió a Egipto con diez plagas que determinaron a Faraón a dejar salir de su reino a los Hebreos. El Señor conservó a su pueblo en el desierto por medio de numerosos milagros, y castigó severamente a los infieles. Le dio la ley del Sinaí.

Ley mosaica.- Dos partes se distinguen en la ley mosaica: la primera, perpetua y universal, contenía los diez mandamientos de Dios; la segunda, temporal y peculiar a los Israelitas, contenía cuanto se refería al santuario y a sus ministros, a los sacrificios, al sábado y a las fiestas, a ciertas prescripciones particulares, a la organización de la sociedad y al derecho criminal.

Legislación religiosa. El santuario de los Hebreos, antes de la construc­ción del templo, fue el tabernáculo, o tienda portátil. Dividíase en dos partes: el Sancta y el Sanctasanctórum, en donde se guardaba el arca de la alianza. Las funciones del culto estaban confiadas a la tribu de Leví. Los sacerdotes tenían por misión ofrecer los sacrificios, y los levitas eran sus ministros. Los sacrificios se dividían en cruentos e incruentos. Los sacrificios cruentos comprendían: el holocausto, el sacrificio por el pecado, el sacrificio por el delito y el sacrificio pacifico. Los sacrificios incruentos consistían en la oblación de algún objeto inanimado. La celebración del sábado consistía en abstenerse de toda obra servil, y en la ofrenda de un holocausto. Los Hebreos santificaban también el año sabá­tico, que ocurría cada siete años, y el año jubilar, cada cincuenta años. Las fiestas principales del año eran las de Pascua, Pentecostés, los Tabernárculos y la Expiación. Las demás prescripciones religiosas se referían a la circuncisión, a la ofrenda de los primogénitos, a la prohibición de ciertos alimentos, a la purificación de las impurezas legales, a los votos y al juramento. 

Legislación social.- El pueblo se dividía en tribus, familias casas. El Gobierno era teocrático. La ley mosaica daba derechos muy amplios a los padres sobre sus hijos. El reparto de bienes sólo se efectuaba a la muerte del padre – La ley concedía a los pobres cuanto la tierra producía espontáneamente durante el año sabático. Los extranjeros viajeros debían ser bien tratados. Había dos clases de esclavos: los esclavos hebreos, más bien siervos que esclavos, y los extranjeros, que podían serlo por compra o por efecto de la guerra. La propiedad debía ser respetada. El depósito era cosa sagrada. El deudor insolvente cuyos bienes habían sido vendidos, volvía a posesionarse de ellos el año jubilar, a más tardar. El jefe militar sólo debía admitir en las filas del ejército a los voluntarios libres y valerosos. Todo el código militar tendía a inspirar horror a la sangre. La ley castigaba con pena de muerte la idolatría, la blasfemia, la violación del Sábado, el homicidio y el adulterio. También castigaba con penas físicas las faltas contra las buenas costumbres, la rebelión contra la autoridad paterna, los golpes y heridas, la difamación y el falso testimonio. 

Excelencia de la ley mosaica. La legislación mosaica supera a todas las demás legislaciones de la antigüedad por la sabiduría, suavidad, equidad y perfecta conveniencia de sus prescripciones.

Virtudes y gloria de Moisés. La Sagrada Escritura llama a Moisés el siervo de Dios, porque fue completamente fiel y sirvió al Señor con sencillez, humildad y desinterés.

Josué- Dios hizo entrar en posesión de la tierra de Canaán al pueblo hebreo por intermedio de Josué, que obró estupendos prodigios: el Jordán detuvo su curso, los muros de Jericó cayeron milagrosamente, a su voz el Sol se detuvo. Antes de morir, predijo Josué a los hebreos, como lo había hecho Moisés, que si eran fieles a la ley de Dios, serían vencedores de sus enemigos y gozarían de gran prosperidad, mas si prevaricaban, Dios los maldeciría y se verían oprimidos por las demás naciones.

Los jueces.- El Señor trató a su pueblo ya con rigor, ya con bondad según le era infiel o sumiso. Los jueces fueron los libertadores de Israel; los más notables fueron Gedeón, Jeflét,  Sansón, Saúl  y Samuel.

Rut.- Moabita, mereció por sus virtudes ser la esposa de Booz, uno de los progenitores del Mesías.

Saúl.- Hasta Samuel los Hebreos habían vivido bajo el régimen patriarcal. Eran independientes unos de otros; no tenían más jefe ordinario que los jefes de familia y de tribu, ni otro lazo común que el de la religión. Los desórdenes de los hijos de Samuel y las invasiones de los Filisteos impulsaron al pueblo a pedir un rey. Saúl fue elegido por Dios y consagrado por Samuel; mas después, queriéndose hacer independiente del profeta, fue rechazado por Dios.